En el marco de la Semana Santa, una de las temporadas de mayor movilidad en Guatemala, la Asociación de Prevención y Atención de la Seguridad en el Tránsito (APASIT) hace un llamado urgente a la población: la seguridad vial no depende únicamente de las autoridades, sino del comportamiento consciente de cada persona en la vía.
Celia María Morales, presidenta de APASIT, enfatiza que “a donde vayas y donde estés, la vida debe ser siempre la prioridad”. Esta reflexión cobra especial relevancia ante los datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), que evidencian la magnitud del problema: en Guatemala, en promedio, cerca de 7 personas pierden la vida cada día a causa de siniestros viales. Detrás de cada cifra hay familias afectadas y proyectos de vida truncados.
Además, el ONSET ha identificado patrones preocupantes en la ocurrencia de estos hechos. Los horarios de mayor incidencia se concentran en horas de la tarde y la noche, especialmente durante fines de semana y períodos festivos, cuando se incrementa la movilidad, los viajes largos y, en muchos casos, el consumo de alcohol. Estos datos reflejan que el riesgo no es aleatorio, sino que está directamente relacionado con comportamientos prevenibles.
Según el boletín más reciente, los factores más comunes asociados a los siniestros viales incluyen el exceso de velocidad, la conducción bajo efectos del alcohol, la distracción al volante y el irrespeto a las normas de tránsito. Estos comportamientos, completamente evitables, refuerzan la necesidad de consolidar una cultura vial basada en la responsabilidad compartida.
En este contexto, APASIT impulsa el proyecto Familias Seguras, implementado con el apoyo de la Fundación MAPFRE, cuyo objetivo es promover cambios de comportamiento en conductores, peatones, motociclistas y ciclistas. La iniciativa busca reducir los siniestros viales mediante la educación, la sensibilización y la acción comunitaria.
Como parte de este esfuerzo, la organización ha desarrollado activaciones en espacios públicos para generar conciencia sobre la importancia de una conducta vial adecuada. Asimismo, ha logrado impactar a más de 15 mil estudiantes de tercero a sexto primaria, sembrando desde edades tempranas los valores de respeto, prevención y cuidado en la vía pública.
Un elemento clave para avanzar hacia vías más seguras es el papel de las autoridades de tránsito. Resulta indispensable fortalecer la certeza de castigo para quienes incumplen la ley, ya que la impunidad incentiva conductas de riesgo. De igual forma, cuando ocurre un siniestro vial, es fundamental garantizar procesos de investigación rigurosos, acompañados de peritajes técnicos y seguimiento efectivo, que permitan esclarecer causas y responsabilidades. Este conocimiento debe traducirse en acciones concretas: intervenir y mejorar los tramos carreteros donde se concentran las fatalidades, optimizando la señalización, la iluminación y corrigiendo fallas de infraestructura que incrementan el riesgo, para evitar que estos hechos se repitan.
Recomendaciones clave para una Semana Santa segura:
- Conductores: respetar los límites de velocidad, evitar el uso del teléfono móvil, no conducir bajo efectos del alcohol y asegurar el uso del cinturón de seguridad en todos los ocupantes.
- Motociclistas: utilizar siempre casco certificado, ropa reflectiva y mantener una conducción defensiva.
- Peatones: cruzar por pasos peatonales, respetar señales de tránsito y evitar distracciones como el uso del celular al caminar.
- Ciclistas: utilizar casco, luces y elementos reflectivos, además de circular en espacios designados cuando sea posible.
- Pasajeros: exigir prácticas seguras, como el uso del cinturón y evitar distracciones al conductor.
Morales subraya que cada decisión cuenta: “No se trata solo de llegar, sino de llegar bien. Cada acción responsable puede salvar vidas”.
La invitación de APASIT es clara: disfrutar de la Semana Santa con responsabilidad, entendiendo que la seguridad vial es un compromiso colectivo. Porque al final, más allá del destino, lo verdaderamente importante es regresar a casa con nuestras familias seguras.




Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?