Los seguros no inhiben los hechos de tránsito


17 de marzo de 2025. Apasit manifiesta su sorpresa por los reglamentos publicados este día en el diario oficial. De acuerdo con las declaraciones dadas por el ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, «son normativas discutidas por más de un año con organizaciones de sociedad civil, incluyendo representantes de víctimas». Apasit, considerándose una organización de familias de las víctimas mortales y de quienes han adquirido discapacidades por el descuido histórico de la seguridad vial; aclara que es hasta hoy que fueron publicados en el Diario Oficial estos reglamentos que se conoció su contenido.

Celia María Morales, presidenta de Apasit declara: “Los seguros son importantes, pero está comprobado que no es un inhibidor de la violencia vial, incluso en algunos casos es hasta un estímulo para el descuido.” Hizo ver que la postura siempre ha sido apoyar un seguro obligatorio a todo nivel, pero no es la medida más urgente, al menos no para sociedad civil, que está consciente de las dificultades que hay para hacer cumplir este instrumento.

Apasit lamenta que no exista en Guatemala una política nacional de seguridad vial desde 2011, misma que nunca se implementó porque el gobierno impulsor iba de salida. Tampoco se encuentra el tema dentro de la política general del actual gobierno.

Los reglamentos publicados hoy son una señal de falta de comprensión de la integralidad del problema, incluso impulsada por intereses empresariales. Apasit apuesta por una solución mediante un Estado de Guatemala que implemente lo que ya dice la Ley de Tránsito y su Reglamento. Por eso esta organización de sociedad civil muestra su coincidencia con el ministro Jiménez cuando ofreció el uso de tecnología para tener control velocidad en las carreteras. Eso ya se puede hacer y se vigilará el cumplimiento, porque si se controlara la velocidad para que se cumplan los 70 km por hora, el índice de muertes por 100 mil habitantes podría caer hasta un 50 por ciento, es decir, de 26 en donde se encuentra hasta 13 muertes por 100 mil habitantes, indicadores semejantes a países como México, Panamá y Uruguay.

También se exige información detallada de los peritajes en cada hecho vial con saldos mortales. Hoy en día no se saben las causas comprobadas de los siniestros más mortales de los últimos 12 meses, porque no hay peritajes oficiales.

Se insta al Gobierno, así como a las 80 autoridades municipales que tienen delegación, tomar medidas urgentes para tener control de la seguridad vial. Esas son medidas antes que un hecho ocurra, es un imperativo desde la lógica de la certeza de castigo y la educación vial.

El 16 de marzo Apasit envió una carta al Presidente Arévalo, a través de la Secretaría General de la Presidencia para solicitar medidas integrales urgentes. En la misma se explica la importancia de crear una Unidad de Atención Integral a Víctimas de Tránsito (UAIVT), como una medida, probada en varios países, para apoyar a las víctimas en el plano médico, jurídico, emocional, económico e incluso de reincorporación social, que son los impactos más fuertes de quienes se ven afectados por un siniestro grave en el tránsito.

Acuerdos publicados el 17 de marzo

2 responses to “La seguridad vial requiere un enfoque integral”

  1. Avatar de hugo hernandez

    excelente reflexión y comentario, nos une el mismo sentir.

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    1. Muchas gracias Hugo. Hemos aprendido mucho de AMVUG, éxitos.

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Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.

Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.

Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:

  1. Físico: Muchísimas familias han perdido seres queridos. Otros tantos sobreviven con discapacidades temporales o permanentes, secuelas de un siniestro vial — lesiones que pueden ir desde fracturas y trauma hasta daños irreversibles que cambian la vida para siempre.
  2. Jurídico: Las víctimas y sus familias enfrentan procesos legales complejos. En muchos casos, buscar justicia vial significa enfrentarse al sistema con recursos limitados, lo que añade un estrés adicional sobre quienes ya han sufrido una pérdida o lesión.
  3. Económico: Los siniestros viales implican enormes costos para las familias: atención médica, rehabilitación, transporte especializado y, en ocasiones, pérdida de ingresos cuando la víctima o un familiar deja de trabajar.
  4. Emocional: El dolor por una muerte o una lesión grave no desaparece. Muchas personas reconstruyen sus vidas a través de terapia, redes de apoyo y experiencias muy difíciles de sobrellevar. El impacto emocional también alcanza a los testigos, a los primeros respondedores y a comunidades enteras.
  5. Social: La reinserción social puede ser muy compleja. Las personas con discapacidad derivada de un siniestro vial a menudo luchan por ser reconocidas por sus capacidades, y no solo por lo que han sufrido. Además, las víctimas pueden ser estigmatizadas o etiquetadas, más allá de su historia de vida.

En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.

Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.

Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:

Recomendaciones para el Estado guatemalteco

  • Diseñar y financiar un Plan Nacional de Seguridad Vial con enfoques inclusivos, siguiendo el modelo de sistema seguro, para reducir radicalmente la mortalidad.
  • Mejorar la infraestructura vial, priorizando pasos peatonales, ciclovías y zonas de baja velocidad en áreas escolares y residenciales.
  • Fortalecer la fiscalización y sanción de infracciones: exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol, no uso de casco o cinturón.
  • Garantizar mecanismos de justicia y reparación para las víctimas: apoyos legales, psicológicos y sociales, así como fondos para rehabilitación.
  • Implementar campañas de educación vial masiva en escuelas, comunidades y medios de comunicación, promoviendo la responsabilidad compartida.

Recomendaciones para las familias y la sociedad

  • Promover entre niñas, niños y adultos la cultura PARA: Proteger (usar casco, cinturón, respetar límites), Avisar (denunciar condiciones inseguras), Respetar (señales, velocidades, peatones), y Actuar (auxiliar en casos de estar presente en una emergencia y participar en iniciativas comunitarias de seguridad).
  • Conducir con responsabilidad, respetando los límites de velocidad, evitando distracciones y no manejar bajo el efecto de alcohol o drogas.
  • Exigir a autoridades locales y nacionales inversiones reales en infraestructura segura, como pasos peatonales elevados, ciclovías y señalización.
  • Acompañar a las personas afectadas por siniestros: brindar apoyo psicológico, ayudar en sus trámites legales o de rehabilitación, y reconocer que su proceso de recuperación es complejo y largo.
  • Fomentar la movilidad sostenible: caminar, usar bicicleta o transporte público con respeto a los demás usuarios y al entorno.

En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.

Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.

Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?

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