Uno de los festejos más importantes en la fe católica ha llegado y nuestro compromiso, además de aprovecharla para la espiritualidad, es que cada familia esté alejada del riesgo.

La Semana Santa es para pasarla en paz, no para que seamos sacrificados y menos para partir hacia el más allá

Desde hace muchos años, este periodo de remanso espiritual, ha llegado a ser para muchas familias sinónimo de riesgos a siniestros. Desde un robo a la casa que se quedó desprotegida, una lesión o muerte relacionada a la actividad veraniega en rios, lagos y mar, hasta el más común: fallecimientos y heridos por un hecho de tránsito.

APASIT les recuerda algunos tips para tener una semana especial:

  • Asegurar el funcionamiento del vehículo de transporte antes de abordarlo y durante su recorrido al lugar de destino. Ya sea en vehículo privado o público, hay que valorar si hay condiciones seguras para abordarlo, la vida vale más que un paseo.
  • Reducir la velocidad permite detener la marcha antes de una colisión fatal.
  • Conducir un vehículo es un asunto de responsabilidad y confianza. Nadie debe ir al volante o timón si está perturbado en su estado anímico: ya fuera por alcohol, drogas, cansancio, tristeza o euforia excesivas; simplemente no debe manejar un vehículo.
  • Concentración máxima y mantenerse a la defensiva. Eso implica dejar a quienes van muy rápido o con maniobras violentas, no competir con ese comportamiento. También implica cuidar el uso de aparatos como celulares, radios o reproductores de música, computadoras, manipularlos solamente al tener el vehículo parado.
  • Respetar señales y autoridades de tránsito. Cumplen una función esencial para resguardar la seguridad de las familias.
  • Cortesía. Está comprobado que la empatía al ir en la vía pública como peatón, ciclista, motociclista, automovilista, autobusero, camionero y pasajero reduce las colisiones.

Al seguir estos consejos hay una relación de un 95 por ciento que será una semana especial, el incumplirlos hace que la relación ande alrededor del 40 y 50 por ciento de un periodo en paz.

Vivir un siniestro en cualquier fecha, pero aún más en Semana Santa, es convertirnos en víctimas e incluso en victimarios, el cual nos llevaría a un «calvario» de penurias que nadie desea. Hoy es momento de reflexionar sobre cómo podemos reducir las muertes en esta hermosa semana que inicia.
De esa forma haremos juntos de esta Semana Santa un periodo especial, el cual puede ayudarnos a un año lleno de logros personales, familiares, comunitarios y a nivel de toda la sociedad.

Enlaces de interés

Plan de prevención de accidentes en Semana Santa (Departamento de Tránsito, PNC)

Noticias Provial

Sistema de prevención SS Sinaprese (AGN)

Información IGSS

Plan Mingob SS

Según datos del ONSET (2023), una de la tendencia de muertes y lesiones relacionadas a hechos de tránsito están en los departamentos de Escuintla (ruta a la Playa Sur), El Progreso (ruta al Atlántico) y Guatemala (área metropolitana) nótese en el mapa el coloreado en rojo.

Tomado del sitio de ONSET https://transito.gob.gt/boletin-estadistico-no-12-2023/

Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.

Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.

Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:

  1. Físico: Muchísimas familias han perdido seres queridos. Otros tantos sobreviven con discapacidades temporales o permanentes, secuelas de un siniestro vial — lesiones que pueden ir desde fracturas y trauma hasta daños irreversibles que cambian la vida para siempre.
  2. Jurídico: Las víctimas y sus familias enfrentan procesos legales complejos. En muchos casos, buscar justicia vial significa enfrentarse al sistema con recursos limitados, lo que añade un estrés adicional sobre quienes ya han sufrido una pérdida o lesión.
  3. Económico: Los siniestros viales implican enormes costos para las familias: atención médica, rehabilitación, transporte especializado y, en ocasiones, pérdida de ingresos cuando la víctima o un familiar deja de trabajar.
  4. Emocional: El dolor por una muerte o una lesión grave no desaparece. Muchas personas reconstruyen sus vidas a través de terapia, redes de apoyo y experiencias muy difíciles de sobrellevar. El impacto emocional también alcanza a los testigos, a los primeros respondedores y a comunidades enteras.
  5. Social: La reinserción social puede ser muy compleja. Las personas con discapacidad derivada de un siniestro vial a menudo luchan por ser reconocidas por sus capacidades, y no solo por lo que han sufrido. Además, las víctimas pueden ser estigmatizadas o etiquetadas, más allá de su historia de vida.

En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.

Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.

Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:

Recomendaciones para el Estado guatemalteco

  • Diseñar y financiar un Plan Nacional de Seguridad Vial con enfoques inclusivos, siguiendo el modelo de sistema seguro, para reducir radicalmente la mortalidad.
  • Mejorar la infraestructura vial, priorizando pasos peatonales, ciclovías y zonas de baja velocidad en áreas escolares y residenciales.
  • Fortalecer la fiscalización y sanción de infracciones: exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol, no uso de casco o cinturón.
  • Garantizar mecanismos de justicia y reparación para las víctimas: apoyos legales, psicológicos y sociales, así como fondos para rehabilitación.
  • Implementar campañas de educación vial masiva en escuelas, comunidades y medios de comunicación, promoviendo la responsabilidad compartida.

Recomendaciones para las familias y la sociedad

  • Promover entre niñas, niños y adultos la cultura PARA: Proteger (usar casco, cinturón, respetar límites), Avisar (denunciar condiciones inseguras), Respetar (señales, velocidades, peatones), y Actuar (auxiliar en casos de estar presente en una emergencia y participar en iniciativas comunitarias de seguridad).
  • Conducir con responsabilidad, respetando los límites de velocidad, evitando distracciones y no manejar bajo el efecto de alcohol o drogas.
  • Exigir a autoridades locales y nacionales inversiones reales en infraestructura segura, como pasos peatonales elevados, ciclovías y señalización.
  • Acompañar a las personas afectadas por siniestros: brindar apoyo psicológico, ayudar en sus trámites legales o de rehabilitación, y reconocer que su proceso de recuperación es complejo y largo.
  • Fomentar la movilidad sostenible: caminar, usar bicicleta o transporte público con respeto a los demás usuarios y al entorno.

En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.

Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.

Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?

Tendencias