Sin importar quien queda como presidente o presidenta de la República, como diputada/o, como alcalde o alcaldesa APASIT hace un llamado a demandar de las próximas autoridades para que tomen la seguridad vial como prioridad nacional.
La próxima autoridad del Organismo Ejecutivo tiene la oportunidad de incidir positivamente en la preservación de la vida y la mejora de sus condiciones si prioriza la seguridad vial. Los miembros del Congreso de la República para 2024 tienen en sus manos mejorar la legislación sobre tránsito vehicular y fiscalizar su aplicación. Los concejos municipales que tengan delegada la autoridad del tránsito deben tomar conciencia de lo que esa responsabilidad significa.
La licenciada Celia Morales, presidenta de esta asociacion, lanzó un llamado a los partidos políticos y sus candidatos para que «tomen la seguridad vial en serio. No es posible que pase desapercibido que ese descuido está representando 7 familias enlutadas por día, así como a miles de jóvenes con discapacidades temporales y permanentes» resaltó.

La presidenta de APASIT pide al nuevo gobierno que priorice la seguridad en la vía pública.
La profesional explicó que «si bien es un problema global, Guatemala tiene una tendencia preocupante, hace 3 años su tasa de muertes por hechos de tránsito era de 18 por 100 mil habitantes y en junio ha ascendido a 23» expresó.
APASIT analizó programas de gobierno y discursos de candidaturas en los últimos meses y llegó a la conclusión que el tema no es prioridad. Existe una Política de Seguridad Vial que se abandonó desde hace dos periodos de gobierno. Las funciones de control vial siguen fragmentadas. La rectoría sigue en manos de una entidad de tercera línea en la burocracia gubernamental.
El análisis determina que la misma ciudadanía ha naturalizado un fenómeno que claramente no es natural. El invento de la rueda es un claro avance de la humanidad. La primera experiencia sobre ruedas de los bebés está en los carruajes, luego en las denominadas «arañas» que son una aproximación a la movilidad que tendrán previo a aprender a caminar. «Todo eso está bien» declaró la activista por la seguridad vial, mientras explicaba que el problema se degeneró cuando los adultos le ponen velocidad y lo mezclan con velocidad, distractores, desórdenes mentales y alcohol.
La naturalización se da en el momento que las personas comienzan a absorber los hechos de tránsito «como parte del paisaje» indicó Morales Orellana. «Las personas se detienen para ver una hecho de tránsito por diferentes razones: por curiosidad natural de ver qué pasó, por comprobar que no sea alguien conocido o peor aún un familiar, por tener una pic para subir a sus redes y generar seguidores, por simple morbo, y unos pocos por ver si pueden asistir a las víctimas. Pero al final su efecto positivo es casi nulo y causan un congestionamiento muy alto» advirtió la joven dirigente de APASIT.
El congestionamiento sí es motivo de interés de la ciudadanía. Lo saben los políticos. Por eso sus promesas van desde mejorar el control, hacer obra gris o introducir un metro como las grandes metrópolis. Muchas de esas propuestas son ficticias. Presentan poco sustento, escaso análisis técnico y financiero, pero apuestan porque las personas lo crean y ganar votos. En cambio la segurida vial con ese fuerte dato de 7 muertos diarios no ha logrado hacer conciencia en los votantes. Por eso APASIT insiste en que hay que votar, nadie debiera quedarse en casa para ver qué pasa. Lo que pasa lo harán las personas comprometidas y emitir su sufragio según su preferencias.
Al respecto Morales agrega: «lo expreso hoy, a 8 días de la elección, no importa quienes queden en los principales puestos a votar el 25 de junio de 2023. El 14 de enero de 2024 que tomen posesión hay que demandar más atención en la seguridad vial. Debemos terminar con la indiferencia ante un problema grave. Evitemos la naturalización. No es natural que miles de jóvenes menores de 30 años pierdan la vida por intentar llegar pronto a su siguiente destino terrenal.»
APASIT hizo ver que cuando se tengan las nuevas autoridades electas se hará un llamado para que impulsen medidas para lograr los siguientes objetivos:
- Impulsar constantes campañas de sensibilización sobre seguridad vial dirigidas de manera segmentada a conductores de automóviles, motociclistas, ciclistas, pasajeros y peatones.
- Diseñar un diagnóstico sobre los principales factores de inseguridad vial, elaborado por entes independientes, con un equipo multidisciplinario que identifique estrategias de corto, mediano y largo plazo para iniciar un cambio en la seguridad vial.
- Impulsar una reestructuración del sistema de seguridad vial, buscando sacarlo del grado de fragmentación actual para que se convierta en un sistema integrador y centralizado, que responda a la realidad de la movilidad actual.
- Elaborar un plan permanente de control sobre las graves violaciones a la ley y reglamento de tránsito. Procurando una aplicación de la ley de los artículos que más impactan las vidas de las personas en cuanto a su protección. Principalmente la priorización de aplicación de penas con abuso en los límites de velocidad, el consumo de drogas y alcohol, los distractores y los casos de homicidio culposo.
- Evaluar los resultados de la delegación de funciones de tránsito a las municipalidades. Creando un espacio abierto a sectores sociales para que contribuyan con sus observaciones a los efectos que las Policías Municipales de Tránsito han tenido en la reducción de hechos de tránsito, así como a propuestas de sociedad civil para integrar su participación en la prevención de los llamados accidentes de tránsito.
APASIT considera que la seguridad vial es un asunto integral, donde no se debe dejar la responsabilidad al Estado. «En palabras de nuestro maestro Pere Navarro (DGT España), es un problema demasiado importante como para que se lo dejemos únicamente al gobierno» enfatizó la presidenta Celia María Morales Orellana.




Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?