Repensar la seguridad vial: Movilidad para las personas y el planeta, fue el tema del Octavo Encuentro sobre Seguridad vial de las organizaciones no gubernamentales que reunió a 214 asociaciones que velan por la seguridad vial en 61 países del mundo. APASIT fue la entidad que representó a Guatemala y fue parte de la comitiva que acudió a nombre de las Asociaciones Iberoamericanas contra la violencia vial (FICVI) en este seminario de cuatro días en la ciudad de San Salvador, El Salvador, del 6 al 10 de marzo de 2023.

El objetivo global de las asociaciones es contribuir a la meta de reducir las muertes y lesiones en las carreteras para 2030 que actualmente alcanza 1.3 millones de personas fallecidas al año, en el mundo. En Guatemala son más de 7 personas que mueren cada día y miles de vidas que quedan limitadas para siempre luego que un percance les afectó capacidades, en muchos casos permanentes.

El encuentro de las ONG, fue organizado por Global Alliance of NGOs for Road Safety (la Alianza) y coauspiciada por el Viceministerio de Transporte de El Salvador y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Uno de los temas abordados fue la rendición de cuentas en la seguridad vial. Se acordó velar por la transparencia de los gobiernos en el manejo de la seguridad vial y que cumplan los compromisos globales para lograr la meta de 2030, desde los ODS 3 sobre salud y el ODS 11 sobre ciudades y comunidades sostenibles, apoyados en el ODS 17 de alianzas para el desarrollo sostenible.

El simposio también lanzó “Alliance Accountability Toolkit”, con herramientas que permitirán a las ONG evaluar y dar seguimiento a la implementación de intervenciones basadas en evidencia por parte de sus gobiernos para reducir las muertes y lesiones por siniestros viales a nivel de país.

El encuentro fue inaugurado por Edgar Romeo Rodríguez Herrera, Ministro de Obras Públicas y Transporte de El Salvador, Nelson Eduardo Reyes, Viceministro de Transporte de El Salvador, y Lotte Brondum, Directora Ejecutiva de la Alianza.

Por su parte, Etienne Krug, Director del Departamento de Determinantes Sociales de la Salud de la OMS, dijo: “Sabemos cómo prevenir los siniestros viales y salvar vidas. Hay mucha evidencia sobre lo que funciona, sin embargo, estas soluciones efectivas a veces no se priorizan. Las ONGs tienen un papel clave a la hora de pedir soluciones para las que hay evidencia. Espero discutir esto en El Salvador”.

Celia Morales Orellana, Presidenta de APASIT, expresó su complacencia por representar a la entidad no gubernamental insigne sobre seguridad vial en Guatemala. «En este intercambio pudimos comprobar que los países con mayores recursos y mayores niveles educativos han logrado avanzar más en la reducción de siniestros viales. Los países, como Guatemala, que tienen gobiernos débiles, afectados por la corrupción, la escasez de recursos y el desorden institucional, les ha costado avanzar más».

Sin embargo, Morales Orellana resaltó los avances que ha habido en el sentido de tener el tema en la opinión pública, procurando encontrar más voces que se pronuncien para generar cambios positivos a efecto de prevenir hechos de tránsito y atender a las víctimas que cada día son más.

Por su parte FICVI felicitó a Guatemala por el trabajo que se hace en comunicación estratégica, abogacía por las víctimas de la violencia vial y propuestas de reformas a la política pública sobre seguridad vial.

APASIT presentará, a partir de las experiencias compartidas en El Salvador, una solicitud al Ministerio Público para crear una fiscalía especializada en hechos de tránsito y al Instituto Nacional de la Víctima, una unidad especializada para brindar acompañamiento a las personas afectadas seriamente por accidentes de tránsito.

Flor de María Orellana Meléndez, Junta Directiva de FICVI, Rubén Estuardo Nájera, Embajador de Guatemala en El Salvador, y Celia Morales, Presidenta de APASIT.

Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.

Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.

Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:

  1. Físico: Muchísimas familias han perdido seres queridos. Otros tantos sobreviven con discapacidades temporales o permanentes, secuelas de un siniestro vial — lesiones que pueden ir desde fracturas y trauma hasta daños irreversibles que cambian la vida para siempre.
  2. Jurídico: Las víctimas y sus familias enfrentan procesos legales complejos. En muchos casos, buscar justicia vial significa enfrentarse al sistema con recursos limitados, lo que añade un estrés adicional sobre quienes ya han sufrido una pérdida o lesión.
  3. Económico: Los siniestros viales implican enormes costos para las familias: atención médica, rehabilitación, transporte especializado y, en ocasiones, pérdida de ingresos cuando la víctima o un familiar deja de trabajar.
  4. Emocional: El dolor por una muerte o una lesión grave no desaparece. Muchas personas reconstruyen sus vidas a través de terapia, redes de apoyo y experiencias muy difíciles de sobrellevar. El impacto emocional también alcanza a los testigos, a los primeros respondedores y a comunidades enteras.
  5. Social: La reinserción social puede ser muy compleja. Las personas con discapacidad derivada de un siniestro vial a menudo luchan por ser reconocidas por sus capacidades, y no solo por lo que han sufrido. Además, las víctimas pueden ser estigmatizadas o etiquetadas, más allá de su historia de vida.

En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.

Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.

Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:

Recomendaciones para el Estado guatemalteco

  • Diseñar y financiar un Plan Nacional de Seguridad Vial con enfoques inclusivos, siguiendo el modelo de sistema seguro, para reducir radicalmente la mortalidad.
  • Mejorar la infraestructura vial, priorizando pasos peatonales, ciclovías y zonas de baja velocidad en áreas escolares y residenciales.
  • Fortalecer la fiscalización y sanción de infracciones: exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol, no uso de casco o cinturón.
  • Garantizar mecanismos de justicia y reparación para las víctimas: apoyos legales, psicológicos y sociales, así como fondos para rehabilitación.
  • Implementar campañas de educación vial masiva en escuelas, comunidades y medios de comunicación, promoviendo la responsabilidad compartida.

Recomendaciones para las familias y la sociedad

  • Promover entre niñas, niños y adultos la cultura PARA: Proteger (usar casco, cinturón, respetar límites), Avisar (denunciar condiciones inseguras), Respetar (señales, velocidades, peatones), y Actuar (auxiliar en casos de estar presente en una emergencia y participar en iniciativas comunitarias de seguridad).
  • Conducir con responsabilidad, respetando los límites de velocidad, evitando distracciones y no manejar bajo el efecto de alcohol o drogas.
  • Exigir a autoridades locales y nacionales inversiones reales en infraestructura segura, como pasos peatonales elevados, ciclovías y señalización.
  • Acompañar a las personas afectadas por siniestros: brindar apoyo psicológico, ayudar en sus trámites legales o de rehabilitación, y reconocer que su proceso de recuperación es complejo y largo.
  • Fomentar la movilidad sostenible: caminar, usar bicicleta o transporte público con respeto a los demás usuarios y al entorno.

En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.

Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.

Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?

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