APASIT lamenta el siniestro vial ocurrido el pasado domingo 12 de diciembre de 2021, frente a las garitas de peaje, en la autopista Palín-Escuintla, concesionado a una empresa privada. Una vez más un trailer impacta a varias familias, cuyos integrantes estaban dentro de al menos 10 vehículos particulares. Es una tragedia de gran magnitud, similar a la ocurrida el 1 de marzo de 2018 en un paso a desnivel de Mixco.

El reporte preliminar indicó que no había personas fallecidas, lo cual no garantiza que no pueda ocurrir un deceso en los próximos días, debido a la letalidad de los golpes del enorme vehículo que cayó sobre los vehículos livianos que permanecían parados. Tampoco se puede establecer el nivel de las lesiones que muchas personas tendrán en lo inmediato e incluso toda su vida a partir de una colisión tan fuerte.

La Presidenta de la Asociación de Prevención y Atención de la Seguridad Integral en el Tránsito (APASIT), licenciada Celia María Morales Orellana, expresó su pesar con las familias afectadas por este hecho vial. «Es una tragedia muy lamentable. Lo que más nos duele es que pueden evitarse. Si tan solo se cumpliera lo establecido ya en las leyes. Particularmente sobre la obligación de revisar el estado mecánico de los vehículos y que las instituciones públicas rectoras hagan valer su autoridad» expresó la máxima autoridad de este ente de sociedad civil que aboga por las víctimas de la violencia vial.

«Tampoco se hacen peritajes profesionales posteriores a estos sucesos» indicó Morales Orellana, quien se pregunta «¿Dónde están los resultados de la investigación del hecho ocurrido en Mixco en marzo de 2018?, sin un análisis de cada caso nunca se sacarán las lecciones y estamos condenados a que se repita» enfatizó.

Según APASIT, casos como el presente, con tantas familias afectadas en lo médico, emocional, jurídico y económico, hacen volver a recomendar lo siguiente:

  • Atender con prioridad a las personas que tienen su vida en riesgo, producto de este terrible desastre vial. Considerar un acompañamiento especial a familiares de personas que resulten fallecidas.
  • Asistir a las personas lesionadas y brindarles el acompañamiento médico, emocional, legal y económico que se necesite para reincorporarles a su vida cotidiana en las mejores condiciones posibles.
  • Investigar las causas del hecho realizando un peritaje profesional, multidisciplinario (ingenieros mecánicos, ingenieros civiles, ambientalistas, abogados, psicólogos y administradores de empresas), donde puedan establecer un informe forense completo de la situación encontrada en este caso.
  • Deducir responsabilidades de las personas involucradas, no solamente en la conducción del vehículo de transporte pesado, sino de la empresa, las personas encargadas de la revisión y mantenimiento.
  • Revisar las condiciones de la garita de peaje, incluyendo un sensor de velocidad previo a la llegada a la garita de pago. Analizar las medidas de seguridad que la empresa concesionaria de este tramo carretero tiene a la fecha y exigir formas de mejora.
  • Retomar el análisis de la aplicación de seguros que ya están legislados y la aprobación del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP) para transporte de carga.
  • Ordenar la administración de la seguridad integral en el tránsito. Actualmente son demasiados actores que se involucran pero cada uno con un mandato que no integra prioritariamente la seguridad vial:
    • Gobernación: centralizar la aplicación de la ley, evitar la dispersión de funciones de las policías municpales de tránsito PMT, fortalecer el Departamento de Tránsito que debiera elevar su rango, como rector de la Ley de Tránsito y su Reglamento. Establecer mejores controles de velocidad y mantenimiento de vehículos, así como asegurar la emisión de licencias con mejores estándares de preparación de conductores.
    • Comunicaciones: asegurar políticas de construcción de infraestructura vial con estándares internacionales de seguridad. Señalizar todas las vías públicas, con especial atención las carreteras de alta velocidad. Las personas deben sentirses seguras en las calles y carreteras.
    • Salud pública: activar la prevención social como un factor prioritario para reducir los hechos viales. Realizar un diagnóstico sobre costos de la atención a emergencias hospitalarias (incluyendo al seguro social -IGSS-) por hechos de tránsito.
    • Educación: establecer un contenido para estudiantes de último año de diversificado, a nivel nacional, de al menos 3 meses de duración (teórico / práctico) sobre responsabilidades de un conductor, peatón y pasajero para prevenir un accidente vial, así como para apoyar la atención de una emergencia.
  • Establecer una Unidad de Atención a Víctimas de Hechos de Tránsito y darle un papel a las organizaciones de la sociedad civil para incorporar el enfoque humano a la prevención y atención de la seguridad vial.

De acuerdo a la Presidenta de APASIT, en varias oportunidades se han presentado estas propuestas ante instituciones públicas, sin embargo persiste una disperción de funciones que alimenta la falta de certeza de castigo. Es importante aprender de cada tragedia y hacer cambios, por un lado para evitar los hechos y por el otro para atender a las familias afectadas.

APASIT surge en el 2013 uniendo familias de personas que son afectadas diariament por la violencia vial. Actualmente la asociación tiene alianzas con otras iniciativas de sociedad civil y con la Federación Iberoamericana contra la violencia vial (FICVI).

Más información por WhatsApp +502 54449188

apasit.guatemala@gmail.com

Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.

Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.

Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:

  1. Físico: Muchísimas familias han perdido seres queridos. Otros tantos sobreviven con discapacidades temporales o permanentes, secuelas de un siniestro vial — lesiones que pueden ir desde fracturas y trauma hasta daños irreversibles que cambian la vida para siempre.
  2. Jurídico: Las víctimas y sus familias enfrentan procesos legales complejos. En muchos casos, buscar justicia vial significa enfrentarse al sistema con recursos limitados, lo que añade un estrés adicional sobre quienes ya han sufrido una pérdida o lesión.
  3. Económico: Los siniestros viales implican enormes costos para las familias: atención médica, rehabilitación, transporte especializado y, en ocasiones, pérdida de ingresos cuando la víctima o un familiar deja de trabajar.
  4. Emocional: El dolor por una muerte o una lesión grave no desaparece. Muchas personas reconstruyen sus vidas a través de terapia, redes de apoyo y experiencias muy difíciles de sobrellevar. El impacto emocional también alcanza a los testigos, a los primeros respondedores y a comunidades enteras.
  5. Social: La reinserción social puede ser muy compleja. Las personas con discapacidad derivada de un siniestro vial a menudo luchan por ser reconocidas por sus capacidades, y no solo por lo que han sufrido. Además, las víctimas pueden ser estigmatizadas o etiquetadas, más allá de su historia de vida.

En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.

Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.

Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:

Recomendaciones para el Estado guatemalteco

  • Diseñar y financiar un Plan Nacional de Seguridad Vial con enfoques inclusivos, siguiendo el modelo de sistema seguro, para reducir radicalmente la mortalidad.
  • Mejorar la infraestructura vial, priorizando pasos peatonales, ciclovías y zonas de baja velocidad en áreas escolares y residenciales.
  • Fortalecer la fiscalización y sanción de infracciones: exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol, no uso de casco o cinturón.
  • Garantizar mecanismos de justicia y reparación para las víctimas: apoyos legales, psicológicos y sociales, así como fondos para rehabilitación.
  • Implementar campañas de educación vial masiva en escuelas, comunidades y medios de comunicación, promoviendo la responsabilidad compartida.

Recomendaciones para las familias y la sociedad

  • Promover entre niñas, niños y adultos la cultura PARA: Proteger (usar casco, cinturón, respetar límites), Avisar (denunciar condiciones inseguras), Respetar (señales, velocidades, peatones), y Actuar (auxiliar en casos de estar presente en una emergencia y participar en iniciativas comunitarias de seguridad).
  • Conducir con responsabilidad, respetando los límites de velocidad, evitando distracciones y no manejar bajo el efecto de alcohol o drogas.
  • Exigir a autoridades locales y nacionales inversiones reales en infraestructura segura, como pasos peatonales elevados, ciclovías y señalización.
  • Acompañar a las personas afectadas por siniestros: brindar apoyo psicológico, ayudar en sus trámites legales o de rehabilitación, y reconocer que su proceso de recuperación es complejo y largo.
  • Fomentar la movilidad sostenible: caminar, usar bicicleta o transporte público con respeto a los demás usuarios y al entorno.

En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.

Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.

Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?

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