Más que una fecha, el Día Mundial en Recuerdo de Víctimas Viales, instituido por las Naciones Unidas en 2005 para cada tercer domingo de noviembre, es una invitación a la reflexión. Es el momento de recordar a las más de 1.350.000 millones de personas que pierden la vida en el tráfico cada año en todo el mundo. Y, más que eso, entender que las estadísticas son mucho más que fríos números; tienen caras, nombres, familias, amigos, amores y sueños interrumpidos.
También es una oportunidad para llamar la atención de la sociedad para que puedan apoyar a miles de personas que sobreviven a estos hechos que son totalmente prevenibles, los cuales sufren lesiones graves y muchas veces quedan discapacitadas de por vida a causa de la violencia vial. Personas que quedan con sus vidas impactadas y transformadas por esta “pandemia invisibilizada” que se desarrolla en las calles y carreteras de cada uno de nuestros países y el mundo entero.
Más que nunca, el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas Viales de este 2020 tan especial, es un llamado a la acción. Es un compromiso intersectorial para reducir el número de muertos y heridos graves en el tránsito en al menos 50% para el año 2030. Este es el objetivo de la segunda Década de Acción por la Seguridad Vial 2021-2031, recientemente proclamada por la Asamblea de Naciones Unidas (ONU) en su resolución A/RES/74/299.
Entre las acciones destacadas por los países miembros, se encuentran la atención, rehabilitación y reinserción social de las víctimas de siniestros de tránsito. Un compromiso que nosotros, como miembros de FICVI. Asociación Iberoamericana de Víctimas Contra la Violencia Vial, hemos desde hace ya 10 años, en cada uno de los 13 países representados.
En Guatemala la Asociación de Prevención y Atención de la Seguridad Integral en el Tránsito -APASIT- indicó que uno de los problemas más grandes, con la sensibilización de los siniestros viales, es que las personas se han acostumbrado a verlos. La presidenta de Asociación, Flor de María Orellana dijo: “Rara vez nos ponemos en el lugar de las personas que quedan tendidas en el pavimento. Ni siquiera en el lugar de su familia. Incluso, algunas veces nos cuenta un familiar una historia de un terrible hecho que afectó su familia y no pasamos de decir “pobres”. Nos cuesta ponernos en su lugar. Es más, a veces solo les estamos oyendo, pero no escuchando.” enfatizó

La respuesta estatal también sigue siendo débil, agregó, “tenemos dificultades para dar seguimiento a un hecho de tránsito. Las instituciones necesitan tener las capacidades para comprender la dimensión de una tragedia”. Apunto que un siniestro vial tiene cuatro aspectos muy difíciles para las víctimas y sus familias:
- EMOCIONAL. Siendo un hecho totalmente inesperado, el siniestro vial simplemente altera de inmediato la salud emocional de las personas afectadas, no solo de quien recibe el impacto sino también de quien lo provoca, independientemente de las culpabilidades, nadie sale tranquilo de una tragedia de tránsito. En algunos casos la devastación es muy alta para toda la familia y su efecto puede durar toda la vida, sino se brinda atención.
- MÉDICO. Este es el efecto más evidente. Va desde la muerte en el lugar de una o más personas, en el camino al hospital o días posteriores en una sala de urgencias. Hasta quienes sobreviven, pero quedan limitados de por vida con alguna discapacidad. La compra de medicina, la rehabilitación, las hospitalizaciones, cirugías y una larga lista de atenciones que generan un gran sufrimiento a las personas. Además, el efecto en el sistema de salud es tan grande que ya es considerado un problema de salud pública.
- JURÍDICO. Desde el primer momento de un choque o un atropello, las personas deben lidiar con una serie de recursos legales, ya sea para acusar o para defenderse. Hay juicios que duran años y deja un gran desgaste que hace muy infeliz a las partes, por tanto tiempo invertido, incluso generando enemistades de por vida. La carga judicial es alta, el sistema de justicia está agobiado y en gran medida se debe a la recurrencia por hechos de tránsito.
- ECONÓMICO. Las personas involucradas en un hecho de tránsito deben gestionar los temas mencionados anteriormente, lo cual implica una carga económica que no se tenía prevista, aún con los seguros, que como se sabe siempre buscan reducir los reintegros de gastos. Peor aún para las personas que ya vivían al día con sus ingresos, se ven muy afectados, desde cubrir los daños materiales de su vehículo, del de los demás e incluso para pago de funerales, traslados de familia y para suplir los ingresos de la persona fallecida.
Hizo ver que por varios años han presentado una guía de víctimas para atender a quienes han sido afectados por un hecho de tránsito. Es un documento que hemos entregado a las instituciones de seguridad vial en Guatemala, que contempla acciones desde cómo se debe dar una mala noticia, cómo asegurar una escena de un accidente para evitar un daño mayor, hasta crear una Unidad de Atención a Víctimas. “Hasta ahora no hemos tenido suerte de ver implementada esta iniciativa, pero no perdemos la esperanza que ocurra en el presente Gobierno” apuntó Orellana.
Actividad en el Monumento al Motorista Caído, en San Lucas

Este mismo domingo 15 de noviembre de 2020, a las 17:00 horas, se tendrá un acto protocolario con el Departamento de Tránsito, en el puente de San Lucas Sacatepéquez.
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Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?