Los automovilistas se quejan todos los días de los buses. «Son unos cafres. Paran donde quieren. Se le tiran a uno. Se quedan dañados por todos lados. Ellos son los culpables de congestionamiento» dice Maribel Marín quien se moviliza de Carretera al Atlántico hacia el Centro Histórico a una pregunta que APASIT realizó entre usuarios de vehículos particulares. La primera semana de agosto fue un caso vial, en la mañana y en la tarde. ¡Pero no había buses! ¿Entonces qué pasó?
Constantemente las personas señalan a otros del congestionamiento. Lo que APASIT ha observado es un parque vehicular creciente, una regulación deficiente, la misma cantidad de espacio vial, violencia vial sin control y un servicio público que no ofrece una alternativa a la movilidad; así que se acepte o no, el congestionamiento no es un problema (pues no tiene solución) es una situación a la que nos debemos adaptar.

Maribel tiene razón en quejarse de los buses, pero en los últimos días su argumento no tiene sustento. Los buses de transporte público, incluidos los extraurbanos (ella viene desde el Km 20 donde pasan las rutas cortas y largas), no han iniciado su operación. Así que el caos lo causan los vehículos particulares.
Tal vez cuando estuvo la limitación de circulación por números pares e impares, por la COVID-19, en Guatemala se pudo ver mejor la diferencia. La mitad de vehículos en la vía sí alivió el tránsito. Aún así hubo embotellamientos. Alguna vez lo del pico y placa será permanente, a menos que haya una solución en el transporte público con un metro de superficie más abarcador, de lo contrario hay que ir por las medidas antipopulares de restricción.
Son muchas personas perjudicadas por la ausencia de un transporte público, pues sus unidades aún están guardadas. Los dueños no tienen prisa pues siguen recibiendo el subsidio, aún sin prestar el servicio, claro que esta vez no es su culpa. Pero igual se está desperdiciando el erario público. Tampoco esta vez se les puede culpar de las grandes colas en las entradas a la ciudad. Esta vez ha servido para que se comprenda bien que el caos lo genera la masividad de carros y la falta de control de las autoridades de tránsito; por vivir con un modelo de seguridad vial obsoleto y con altos niveles de corrupción.




Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?