Cuando una avión va a aterrizar necesita luces en la pista. Es un enorme riesgo hacerlo adivinando. «Iba a las 8 de la noche en la carretera de Escuintla al Puerto de San José, un recta agradable. El lado derecho es para quienes no queremos ir muy rápido. Aún a 70 km por hora no pude detenerme a tiempo, un camión de caña estaba parado y sin ninguna señal ni iluminación». Arnaldo afectó su carro, el radiador fue el más dañado. El conductor del camión simplemente le dijo que se le quemaron las luces de atrás. Nadie se hizo responsable por su pérdida.
El Reglamento de Tránsito dice en el artículo 158 que todos los vehículos que circulen entre la puesta y la salida del sol llevarán encendidas las luces correspondientes. El artículo siguiente obliga a encender las luces de gálibo ¿qué es eso? Sería interesante hacer una encuesta para ver quienes saben que es. Seguro una gran mayoría no tendrían la respuesta.
La luz de gálibo es la destinada a señalizar la anchura y altura total en determinados vehículos. Se compone de dos luces blancas en la parte delantera y dos luces rojas en la parte posterior del vehículo. Dichas luces se instalan en la parte superior y más exterior del vehículo. La tienen que llevar obligatoriamente todos los vehículos de más de 2.10 metros de anchura y serán opcionales para los vehículos de una anchura superior a 1.80 metros. Es decir que los cañeros sin dudas las tiene que llevar. Pero al parecer eso es otra letra muerta en un Reglamento acostumbrado a ser violado.

De hecho, según el Reglamento cualquier vía en el país que se encuentre «insfucientemente iluminada» (se puede medir probando si se puede leer una placa de otro vehículo a 10 metos de distancia -Arto. 160-) el conductor tiene obligación de encender sus luces. Claro, pero a veces no se puede ver a un vehiculo detenido en la oscuridad ¿cómo se podría leer su matrícula?
También el artículo 162 tiene un tema importante refiriéndose al deslumbramiento, algo muy de moda con la venta de poderosas luces led. Es un enorme riesgo que muchos buses, camiones y vehículos pequeños ensamblen luces que encandilan lo que encuentren en su paso, causando accidentes.
Ver bien la ruta es vital para que nuestra pista permita un desplazamiento seguro. Las luces son un factor determinante para evitar colisiones en la carretera. ¿Usted ya revisó sus luces?




Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?