Hay Organizaciones No Gubernamentales (ONG) dedicadas a procurar soluciones a problemas que los Estados no ha encontrado o no se deciden a adoptar. Estas entidades forman parte de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) al lado de otras iniciativas formales o informales que sirven para recoger la voz ciudadana y promover cambios.

En Iberoamérica existen 20 afiliadas a la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la violencia vial (FICVI). Por Guatemala estamos nosotros como APASIT que desde sociedad civil tratamos de impulsar cambios de comportamientos desde las instituciones hasta las personas.
En su publicación «Caracterización de las ONG enfocadas en Seguridad Vial. Desafíos y Oportunidades en Iberoamérica», elaborada con el concurso de asociaciones de seguridad vial y otras fuentes, con la cooperación de la Fundación Mapfre; se describen las características de estas entidades que generalmente se forman a partir de tragedias provocadas por la violencia vial.
En el documento se explican las diversas razones por las cuales las OSC existen y además juegan un rol importante en la sociedad. De estas razones se pueden identificar tres principales:
- La mayoría de las veces nacen a partir de un evento dramático que provoca en la población necesidades sociales para la cuales el Estado no ofrece soluciones concretas.
- El Estado, especialmente en países en vías de desarrollo, como Guatemala, tiene limitaciones para garantizar el bienestar social.
- La sociedad civil establece sus estrategias para su propio desarrollo social. Así, las OSC dan voz a la sociedad y se convierten en medios para la defensa de derechos que de otra forma serían ignorados.
Pero unir estos esfuerzos de las asociaciones no resuelve los grandes problemas. En ellos se requiere el concurso de todos los sectores, pero principalmente de un Estado que privilegie el bienestar de las personas, un compromiso con el cumplimiento de las leyes de tránsito, instituciones sólidas y coordinadas, entre ellas las que llevan registros de datos; y no tratar la seguridad vial desde un solo enfoque, sino recordar que siendo un problema que involucra a muchos debe ser resuelto por todos.




Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?