El día de la Virgen de Guadalupe, 12 de diciembre de 2015, Juan Pablo Gularte salió a hacer lo que más le apasionaba, ir sobre su bicicleta. Eran las 6:30 de la mañana cuando un vehículo le atropelló a la altura del kilómetro 12.5 de la Carretera hacia El Salvador. El autor del hecho huyó y solo días más tarde cuando fue descubierto perdió perdón a la familia.

Es muy común ver cómo los vehículos pasan casi rozando a los ciclistas. Al igual que con los peatones quienes van en un camión, bus o incluso vehículos pequeños no están conscientes de la desproporción de los vehículos. En otros países es obligatorio el dejar 1.5 metros al rebasar a un ciclista. Gularte, campeón nacional de ciclismo, ya no está con su familia que le extraña cada día. Hoy su hermano Picolo realiza actividades de sensibilización recordando a Juan Pablo #JP4EVER
APASIT rinde homenaje a la vida de Juan Pablo. Su historia completa vale la pena ser escrita, trataremos de hacerlo más adelante. Por ahora la reflexión tiene que ver cómo los conductores no están conscientes de la proporción de su vehículo y del daño que pueden llegar a hacer.
Cada vez más se anima a las personas a usar la bicicleta como medio de transporte. Se habla de sus beneficios al ambiente, a la salud y su bajo costo. Sin embargo, no existen vías exclusivas, no hay franja multiuso, señalización horizontal y todo lo que indica el artículo 67 del Reglamento de Tránsito. Ese es el mal que hacen las regulaciones: contemplarlo todo pero cumplir muy poco con su aplicación.
Artículo 66 del Reglamento de Tránsito: los ciclistas tienen derecho de la vía ante cualquier otro medio de transporte, excepto los derechos del peatón. Todo conductor de un vehículo automotor deberá respetar este derecho, cediendo el paso al ciclista.




Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?