Van casi 4 meses de teletrabajo y de estudios en línea desde casa. Cada salida nos asusta. Queremos conservar la vida. Procuramos protegernos y evitar un problema para toda la familia. Esa conciencia sobre la importancia de preservar la salud no se había dado en varios años.
Sin embargo, hay una pandemia que ha sido más letal. En Guatemala cada año la violencia vial ha dejado comprometidas miles de vidas y muertas a miles más. Quienes han pasado por eso lo pueden tener claro diariamente. Para quienes no lo han vivido no hay cuarentena ni medida obligatoria que le haga prevenir los hechos de tránsito, tampoco hay campañas ni recursos para eso.

A APASIT le preocupa que la cantidad de fallecidos por la violencia vial es la segunda causa de muertes en el país, especialmente de jóvenes, después de las muertes por arma de fuego. Por eso se sigue considerando al vehículo como una arma letal, si no se usa como prudentemente.
Cuando alguien sobrevive al coronavirus su vida puede seguir con relativa normalidad, su pérdida generalmente es económica y emocional, no se ha demostrado que haya algún tipo de discapacidad relacionada. Pero casi en todos los sobrevivientes de la siniestralidad vial hay algún tipo de discapacidad, así que no es solo de recordar el suceso siempre, sino que su impacto acompañará a las víctimas, prácticamente el resto de sus vidas.
El decenio de acción de la seguridad vial 2011-2020 se está extinguiendo y seguramente los indicadores de los últimos 6 meses serán positivos, aún así habrá dejado más muertes que la COVID-19. ¿Serviría asustarse por la violencia vial para cambiar actitudes en el tránsito?
Juntos podemos lograr una vida sin violencia vial.
apasit.guatemala@gmail.com




Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.
Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.
Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:
En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.
Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.
Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:
Recomendaciones para el Estado guatemalteco
Recomendaciones para las familias y la sociedad
En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.
Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.
Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?