Declaración de Sonora, México 22 de marzo de 2019

APASIT Guatemala fue la única asociación de Centro América en el encuentro
En el marco del VII Encuentro de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas Contra la Violencia Vial (FICVI), reunidas las 17 asociaciones de las sociedad civil, representantes de 13 países de la región: Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Uruguay, Venezuela, con Portugal y España, preocupados por la situación de los siniestros viales que afectan a miles de familias cada día, siendo uno de los mayores problemas de salud pública y económico para cada país y una de las principales causas de muerte en jóvenes; y frente a la debilidad de los Estados de ofrecer condiciones de seguridad vial para sus ciudadanos,

DECLARAN

Considerando que en México mueren al año más de 16.000 personas (44 cada día), a causa de percances viales, siendo estos la primera causa de muerte de niños entre los 5 y 9 años y la segunda en el grupo de edad comprendido entre los 20 y 29 años.
Considerando que además del enorme sufrimiento de las familias, cada año estos percances le cuestan al país el 1.7 % de su Producto Interno Bruto (PIB).
Considerando que todos somos personas vulnerables en el tránsito y que nuestra visión, misión y objetivos son CERO VICTIMAS en las calles y carreteras, reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad vial y con todas aquellas acciones que promuevan tal fin, en especial las que deriven de las autoridades públicas.
Por tal, las asociaciones miembro de FICVI declaran su solidaridad con las víctimas de los siniestros viales y sus familias, comprometiéndose con la sociedad a:
1. Apoyar el compromiso de legisladores clave para que se presente, dictamine favorablemente y apruebe una legislación nacional en materia de seguridad vial, que contemple las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en los cinco pilares previstos en el Decenio de Acción para la Seguridad Vial y los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.
2. Unir esfuerzos del sector público, con el sector privado y la sociedad civil para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es sus metas 3.6 y 11.2 de la Agenda 2030.
3. Promover la generación de estadísticas confiables, desagregadas en variables que permitan diagnósticos de alta calidad y que haga posible la elaboración de informes de avances en seguridad vial.
4. Demandar mecanismos de transparencia en el uso de los presupuestos nacionales, lucha contra la corrupción y combate a la impunidad vial; apoyándose en organizaciones de sociedad civil con el perfil dedicado a la seguridad vial.
5. Promover la adopción de medidas que conlleven la tipificación de la siniestralidad vial como un problema de salud pública que implique medidas integrales, especialmente orientadas a la prevención, el control y sanción de las leyes relativas a la conducción bajo los efectos de alcohol y drogas, así como la conducción excediendo los límites de velocidad permitidos.
6. Promover e incentivar la creación de Unidades de Atención Integral a Víctimas de Hechos de Tránsito.
7. Promover códigos deontológicos de la comunicación y el periodismo, que incorporen el respeto de la dignidad de las víctimas en el tratamiento de información y noticias.
8. Promover la inclusión de contenidos educativos en materia de seguridad vial en todos los niveles de la educación: preescolar, primaria, secundaria y universitaria.
Ayudar y proteger a las víctimas de siniestros de tránsito es crear conciencia ciudadana.
ARGENTINA CONDUCIENDO A CONCIENCIA, COMPROMISO VIAL POR URSULA Y CARLA; BRASIL FUNDAÇAO THIAGO DE MORAES GONZAGA; CHILE FUNDACIÓN EMILIA; COSTA RICA ACONVIVIR. ECUADOR FUNDACIÓN CAVAT; ESPAÑA STOP ACCIDENTES; GUATEMALA  APASIT; MÉXICO NACE (No A Conducir Ebrio), VIVIAC, J.A.I.M.E; PANAMÁ FUNDACIÓN MONICA LICONA; PARAGUAY S.E.R. (Seguridad en las Rutas); PORTUGAL ASSOCIAÇAO DE CIDADAOS AUTO-MOBILIZADOS ACA-M; URUGUAY FUNDACION GONZALO RODRIGUEZ, RED DE VICTIMAS DE TRANSITO DE BELLA UNIÓN; VENEZUELA ASOTRANSITO.

Este tercer domingo de noviembre, Guatemala se suma a la conmemoración internacional del Día en Memoria de las Víctimas de Hechos de Tránsito, establecido por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En esta fecha, honramos a todas las personas que han perdido la vida o han sufrido lesiones graves a causa de siniestros viales, y reafirmamos nuestro compromiso por prevenir y evitar estas tragedias.

Según datos recientes del Observatorio Nacional de Seguridad del Tránsito (ONSET), durante 2024 se registraron 8,354 hechos de tránsito en el país, que dejaron un saldo trágico de 2,352 personas fallecidas.
Estos números evidencian un aumento preocupante y subrayan la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad vial. Además, según reportes de medios y del ONSET, casi 900 de esos fallecimientos fueron motociclistas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad de quienes se desplazan en este tipo de vehículo.

Más allá de las cifras, detrás de cada víctima hay un impacto profundo y duradero, en cinco dimensiones fundamentales:

  1. Físico: Muchísimas familias han perdido seres queridos. Otros tantos sobreviven con discapacidades temporales o permanentes, secuelas de un siniestro vial — lesiones que pueden ir desde fracturas y trauma hasta daños irreversibles que cambian la vida para siempre.
  2. Jurídico: Las víctimas y sus familias enfrentan procesos legales complejos. En muchos casos, buscar justicia vial significa enfrentarse al sistema con recursos limitados, lo que añade un estrés adicional sobre quienes ya han sufrido una pérdida o lesión.
  3. Económico: Los siniestros viales implican enormes costos para las familias: atención médica, rehabilitación, transporte especializado y, en ocasiones, pérdida de ingresos cuando la víctima o un familiar deja de trabajar.
  4. Emocional: El dolor por una muerte o una lesión grave no desaparece. Muchas personas reconstruyen sus vidas a través de terapia, redes de apoyo y experiencias muy difíciles de sobrellevar. El impacto emocional también alcanza a los testigos, a los primeros respondedores y a comunidades enteras.
  5. Social: La reinserción social puede ser muy compleja. Las personas con discapacidad derivada de un siniestro vial a menudo luchan por ser reconocidas por sus capacidades, y no solo por lo que han sufrido. Además, las víctimas pueden ser estigmatizadas o etiquetadas, más allá de su historia de vida.

En APASIT, recordamos con respeto a cada una de estas víctimas. Representamos a personas que han sufrido estas tragedias, apoyamos a sus familias, y trabajamos directamente en la prevención: uno de nuestros proyectos más valiosos es el programa educativo para niñas y niños de tercero a sexto primaria, en el que enseñamos a reconocer riesgos en la vía y a asumir una conducta que llamamos PARA: Proteger, Avisar, Respetar y Actuar. Gracias al apoyo de la Fundación MAPFRE, en 2025 hemos llegado a más de 8,000 estudiantes, promoviendo una cultura de movilidad segura desde la infancia.

Este día también es un llamado a la reflexión sobre las fallas del Estado. La elevada cifra de siniestros y muertes muestra una protección estatal débil hacia las personas vulnerables, ya sean peatones, ciclistas, motociclistas o conductores. Es urgente diseñar políticas integrales de seguridad vial, mejorar la infraestructura, reforzar la fiscalización y garantizar reparación para las víctimas.

Por ello, desde APASIT formulamos las siguientes recomendaciones:

Recomendaciones para el Estado guatemalteco

  • Diseñar y financiar un Plan Nacional de Seguridad Vial con enfoques inclusivos, siguiendo el modelo de sistema seguro, para reducir radicalmente la mortalidad.
  • Mejorar la infraestructura vial, priorizando pasos peatonales, ciclovías y zonas de baja velocidad en áreas escolares y residenciales.
  • Fortalecer la fiscalización y sanción de infracciones: exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol, no uso de casco o cinturón.
  • Garantizar mecanismos de justicia y reparación para las víctimas: apoyos legales, psicológicos y sociales, así como fondos para rehabilitación.
  • Implementar campañas de educación vial masiva en escuelas, comunidades y medios de comunicación, promoviendo la responsabilidad compartida.

Recomendaciones para las familias y la sociedad

  • Promover entre niñas, niños y adultos la cultura PARA: Proteger (usar casco, cinturón, respetar límites), Avisar (denunciar condiciones inseguras), Respetar (señales, velocidades, peatones), y Actuar (auxiliar en casos de estar presente en una emergencia y participar en iniciativas comunitarias de seguridad).
  • Conducir con responsabilidad, respetando los límites de velocidad, evitando distracciones y no manejar bajo el efecto de alcohol o drogas.
  • Exigir a autoridades locales y nacionales inversiones reales en infraestructura segura, como pasos peatonales elevados, ciclovías y señalización.
  • Acompañar a las personas afectadas por siniestros: brindar apoyo psicológico, ayudar en sus trámites legales o de rehabilitación, y reconocer que su proceso de recuperación es complejo y largo.
  • Fomentar la movilidad sostenible: caminar, usar bicicleta o transporte público con respeto a los demás usuarios y al entorno.

En este Día en Memoria, APASIT renueva su compromiso por honrar a quienes ya no están, por visibilizar a quienes viven con secuelas, y por trabajar por un país más seguro. Porque los siniestros viales no son una fatalidad inevitable: son un problema social que podemos y debemos prevenir. Todos somos parte del problema, y por eso somos también parte fundamental de la solución.

Invitamos a la ciudadanía, a las autoridades y a las organizaciones a unirse: juntos podemos construir un futuro donde nadie pierda la vida en las calles por un hecho de tránsito, y donde las víctimas reciban la dignidad, la justicia y el apoyo que merecen.

Si quieres, puedo enviarte una versión adaptada para un boletín de prensa digital, con frases más cortas y llamativas, y elementos para redes sociales. ¿Te lo preparo?

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